La iniciativa tiene como finalidad mejorar las condiciones de vida de quienes atraviesan circunstancias de especial dificultad, mediante actuaciones de protección, inclusión y fortalecimiento del apoyo comunitario.
El presidente del Cabildo, Casimiro Curbelo, destacó la importancia de contar con recursos y mecanismos de atención capaces de responder a las distintas realidades sociales de la isla, "especialmente ante situaciones sobrevenidas que puedan agravar las condiciones de vulnerabilidad de determinados colectivos".
Curbelo resaltó la necesidad de mantener una colaboración estable con las organizaciones y entidades sociales que desarrollan su actividad en la isla, "facilitando que los recursos disponibles puedan orientarse hacia las personas que más los necesitan".
Por su parte, la consejera insular de Política Social, Rosa Elena García, señaló que el fortalecimiento de las redes comunitarias "permite complementar los recursos de atención social prestados por el Cabildo y favorecer respuestas más coordinadas entre administraciones y próximas a las necesidades de la población".
El proyecto prioriza la protección de la vida, la salud y la dignidad de las personas afectadas por situaciones de emergencia o crisis. Asimismo, trabaja sobre los factores que generan o mantienen situaciones de desigualdad, discriminación y exclusión social, con el objetivo de reducir las barreras que dificultan el bienestar y la participación ciudadana.
Una característica clave del programa es la apuesta por la participación como herramienta para hacer frente a la vulnerabilidad, fortaleciendo las redes de apoyo social mediante la implicación del voluntariado, empresas colaboradoras y otros agentes externos.
La iniciativa también incorpora una perspectiva de intervención sobre el entorno, contribuyendo a identificar y reducir obstáculos sociales que perpetúan la exclusión o desigualdad, más allá de las circunstancias individuales de los beneficiarios.




