Esta iniciativa busca reforzar el seguimiento y la protección de los ejemplares que han sido reintroducidos en el medio natural entre 2022 y 2024. El objetivo es conocer la evolución y supervivencia de estas poblaciones y facilitar futuras reintroducciones.
El presidente insular, Casimiro Curbelo, destacó que la medida da continuidad al trabajo de recuperación del lagarto, incorporando un seguimiento y protección determinantes tras las reintroducciones. "No basta con trasladar ejemplares al medio natural. Es necesario hacer un seguimiento continuado, conocer su capacidad de adaptación y supervivencia y, al mismo tiempo, reducir aquellos factores que pueden poner en riesgo la consolidación de las nuevas poblaciones", señaló.
Las actuaciones se concentrarán en áreas clave como los Corrales de Heredia en Taguluche, el Risco de La Mérica y el Centro de Recuperación del Lagarto Gigante de La Gomera en Valle Gran Rey. Allí se desarrollarán acciones de protección, monitorización, control de depredadores y adecuación de espacios.
Entre las tareas previstas se incluye el control de gatos y ratas en las zonas de reintroducción, la detección de su presencia mediante huellas o restos, y seguimientos nocturnos con la instalación de cámaras de fototrampeo. Se implementará un vallado antigatos y se realizarán censos mediante captura, marcaje y recaptura para evaluar la evolución y supervivencia de los ejemplares.
En el Risco de La Mérica se revisarán y sustituirán los sistemas de seguridad, se censará la población natural y se hará seguimiento de las cámaras. El programa también contempla nuevas reintroducciones, trasladando ejemplares desde el centro de recuperación a las áreas seleccionadas, combinando así protección y conocimiento científico.
Curbelo enfatizó que la conservación requiere planificación y continuidad. "Los datos obtenidos a través de los censos y del seguimiento permitirán disponer de información esencial para orientar las siguientes actuaciones y adoptar las medidas que sean necesarias en cada momento", afirmó.
El programa de trabajo se desarrollará durante tres años. El primer año se centrará en el control de fauna, seguimientos y cámaras. El segundo año continuará con la revisión de cámaras y sistemas de seguridad, y el tercero incluirá nuevas reintroducciones y seguimiento de supervivientes. Las actuaciones se adaptarán a la biología de las especies, concentrando las búsquedas y censos en mayo y junio, y las reintroducciones en octubre.




