Los que nos visitan se quedan asombrados e impactados, al encontrar una jarana impuesta día tras día, desde que entran al pueblo y que poco tiene que ver con la identidad de estas fechas, donde el recogimiento se impone, y se encuentran con un pueblo inmerso en una fiesta romera o carnaval, justo cuando no viene a cuento.
Malestar en San Sebastián de La Gomera por la gestión cultural en Semana Santa
Vecinos expresan su indignación ante la proliferación de verbenas y ferias gastronómicas que, según denuncian, desvirtúan el recogimiento religioso.
Por Redacción La Voz Canaria
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Fachada de un ayuntamiento tradicional canario con balcón y barandillas de hierro, bajo la luz del sol de la tarde.
Residentes de San Sebastián de La Gomera han manifestado su profundo descontento con la gestión del ocio y la cultura por parte del Ayuntamiento durante la pasada Semana Santa, criticando la proliferación de eventos ruidosos.
La carta, firmada por Luz Padilla y dirigida al periódico, subraya que, en lugar de fomentar el recogimiento y el respeto por las tradiciones religiosas, el centro del pueblo se transformó en un escenario de verbenas, ferias gastronómicas y música constante desde el mediodía hasta la madrugada. Esta situación, según la misiva, interrumpió la tranquilidad y el derecho al silencio en unas fechas tan significativas para la comunidad católica.
La autora destaca la paradoja de que solo se guardara silencio durante el paso de las procesiones, para retomar el estruendo inmediatamente después. Este enfoque, argumenta, no solo afecta a los vecinos que desean vivir su fe cristiana con la solemnidad debida, sino que también impacta negativamente en el turismo. Muchos visitantes, tanto nacionales como extranjeros, eligen La Gomera buscando precisamente su paz, sus playas y la solemnidad de sus actos religiosos, encontrándose en cambio con una “jarana impuesta” que poco tiene que ver con la identidad de la Semana Santa.
La misiva también cuestiona la financiación de estas actividades con dinero público, señalando que a menudo cuentan con una asistencia mínima y ridícula en horas intempestivas. Se critica la falta de una programación alternativa que respete los valores religiosos y el derecho al descanso de los ciudadanos, sugiriendo que la única idea de “dinamización” del Ayuntamiento parece ser la organización continua de verbenas.
Finalmente, la carta hace un llamado al Consistorio municipal para que escuche el descontento de una “mayoría silenciosa” que exige respeto por sus tradiciones. Se enfatiza que el respeto a las creencias religiosas es fundamental en España para todas las confesiones, y que la convivencia implica equilibrio, consideración y sentido común, sin que “todo valga en nombre del ocio”.



