Sergio Rodríguez ha defendido que el objetivo del Cabildo va más allá de la simple recuperación de las viviendas vacacionales sepultadas por la lava. La propuesta insular apuesta por permitir, de forma ágil y adaptada a la realidad de las 'Islas Verdes', la creación de nuevas viviendas vacacionales que generen las camas alojativas necesarias para la reactivación económica del territorio.
El presidente insular recuerda que las viviendas vacacionales son la fórmula más rápida para aumentar las plazas alojativas mientras se desarrollan otros proyectos hoteleros. El modelo de La Palma aspira a contar con entre 25.000 y 30.000 camas, diferenciándose de las islas orientales o los 'sures' de las islas capitalinas, con un enfoque en 'menos camas pero de más calidad'.
Rodríguez ha trasladado esta preocupación a los responsables políticos del Gobierno de Canarias, considerando que el texto normativo actual 'no está entendiendo la realidad de La Palma'. Sostiene que la isla necesita herramientas flexibles que permitan crecer en oferta alojativa sin limitaciones temporales que puedan condicionar su desarrollo futuro.
Por ello, reclama que 'no podemos permitir que se apliquen criterios generales a una isla que está en pleno proceso de reconstrucción y que necesita el turismo vacacional como un pilar fundamental para el sustento de muchas familias y pequeñas pymes locales'.
Desde hace meses se trabaja en enmiendas al texto normativo para garantizar que la ley reconozca la singularidad de las 'Islas Verdes', ofreciendo mayor seguridad jurídica y capacidad de recuperación a las familias afectadas por el volcán. El objetivo es que la vivienda vacacional actúe como motor de recuperación social y económica, permitiendo a los palmeros recuperar su autonomía financiera.




