La negativa de medio millón de nativos a la construcción del Telescopio de Treinta Metros (TMT) en Hawái ha acercado el proyecto a Canarias. La oposición frontal de la población local en la isla del Pacífico supone un obstáculo más para los promotores, reforzando la candidatura de La Palma, que espera una decisión sobre el apoyo económico de la Unión Europea.
El colectivo Puʻuhonua o Puʻuhuluhulu, representante del pueblo hawaiano, ha exigido a los promotores el cese inmediato de los esfuerzos para construir el TMT en la montaña sagrada de Mauna Kea. Advirtieron que, de no ser así, emprenderán acciones legales para frenar el desarrollo, declarando: "El TMT nunca verá su primera luz si mantiene su construcción en Hawái".
Esta petición, respaldada por más de 500.000 firmas, recuerda que la población de la isla nunca dio su consentimiento "libre, previo e informado" para la construcción en Mauna Kea. El rechazo es considerado representativo, dado que la isla alberga 1,4 millones de habitantes. La campaña subraya la oposición sostenida y generalizada al proyecto durante los últimos 15 años.
Los nativos insisten en los riesgos para quienes apoyan el proyecto, calificando cualquier intento de construcción en suelo hawaiano como una "mala inversión" que generaría "importantes riesgos programáticos, financieros, legales y reputacionales".
La oposición nativa ha provocado retrasos continuos y un sobrecoste de 1.000 millones de dólares en el proyecto. El colectivo Kū Kia’i Mauna (Guardianes de la Montaña) ha sido clave en la movilización, logrando paralizar obras e impedir el acceso de maquinaria pesada en diversas ocasiones desde 2014.
A pesar de las dificultades, los promotores no renuncian a Hawái, que sigue siendo el emplazamiento predilecto. Paralelamente a las negociaciones con Canarias, buscan ubicaciones alternativas en la isla, como el desmantelado Observatorio Submilimétrico de Caltech (CSO), para reducir el impacto ambiental y acallar las voces contrarias.
Mientras tanto, La Palma ha intensificado su propuesta para albergar el telescopio. El Gobierno de España ha otorgado dos meses a los promotores para decidir su futuro; de lo contrario, el permiso de construcción expirará y los 400 millones reservados por el CDTI se destinarán a otros proyectos. La decisión final se espera para finales de este mes, coincidiendo con la posible resolución del Banco Europeo de Inversión (BEI) sobre un préstamo de 600 millones.




