El corredor, apodado el 'correcaminos de Valsequillo', demostró que la edad es solo un número al finalizar la maratón de Madrid, su carrera número 81, bajo condiciones climáticas adversas. La prueba en la capital fue descrita como "increíble" y "muy dura", con un inicio tardío que lo llevó a correr durante seis horas bajo un calor de 35 grados, logrando cruzar la meta justo antes del cierre, a diferencia de más de 500 participantes que no lo consiguieron.
“"Estuve seis horas corriendo."
Lejos de tomar un descanso, el atleta ya tiene en mente su próximo objetivo: la maratón de Lanzarote, programada para el 5 de diciembre. Esta carrera será significativamente diferente a la de Madrid, que presentaba "mucha altura", ya que la de Lanzarote se desarrollará "cerca de la playa, a nivel del mar", con un recorrido de "21 kilómetros para allá y veintiuno para acá".
El secreto de su longevidad deportiva reside en una "súper hiperactividad" y una rutina constante que incluye entrenamientos casi diarios, visitas semanales al gimnasio y masajes mensuales. Su pasión por correr, que comenzó a los 22 años, es algo que lleva "en la sangre", sintiendo que le "falta algo" si pasa unos días sin practicarlo.
“"Es una cosa que tengo ya en la sangre."
El corredor es una figura reconocida en Gran Canaria, habiendo cruzado la isla corriendo en cinco ocasiones. Aunque ahora prefiere el asfalto, recuerda con cariño sus inicios en la montaña. Su trayectoria ha sido reconocida con una calle en Valsequillo y una carrera que lleva su nombre. Su buen estado de salud, confirmado por análisis recientes, lo atribuye en parte a la carrera y a suplementos naturales.




