Esta iniciativa, que combina reciclaje, educación ambiental, deporte y solidaridad, se desarrolló entre el 14 de enero y el 15 de mayo. Durante este periodo, ciudadanos, familias, estudiantes, docentes, deportistas y trabajadores de la isla depositaron calzado deportivo usado en puntos de recogida habilitados.
Impulsada por el Cabildo de Lanzarote y La Graciosa, a través del programa Lanzarote Recicla, y la Fundación Martínez Abolafio, la campaña contó con la colaboración de 54 centros educativos y entidades.
El calzado recogido será enviado a Guinea Ecuatorial, donde una parte se utilizará en un Campus de Baloncesto en Malabo y Bata, empleando el deporte como herramienta de integración. Antes del envío, todo el calzado es seleccionado para asegurar su buen estado.
El presidente del Cabildo de Lanzarote, Oswaldo Betancort, destacó la respuesta ciudadana, subrayando cómo la iniciativa vincula la protección del medioambiente con la solidaridad. La comunidad educativa jugó un papel crucial, junto a aportaciones de particulares y colectivos.
El consejero del Área de Residuos, Domingo Cejas, enfatizó la segunda oportunidad que se da al calzado, promoviendo la idea de que reciclar y reutilizar genera beneficios sociales directos.
Desde su inicio en 2014, 'Zapatillas Solidarias' ha acumulado un total de 15.737 pares recogidos, consolidando un modelo de colaboración que integra educación ambiental, economía circular, deporte y cooperación social.
La campaña busca reducir residuos y dar una nueva vida al calzado, conectando la gestión de residuos en Lanzarote con proyectos sociales y deportivos en Malabo y Bata, involucrando a administraciones, entidades, empresas y ciudadanos.




