La protesta, convocada por la Plataforma Marea Blanca, reunió a trabajadores, usuarios, sindicatos, partidos y asociaciones. Los manifestantes, muchos vestidos de blanco y con pacientes en sillas de ruedas a la cabeza, portaron pancartas con lemas como 'Por una sanidad pública digna. La sanidad pública no es un negocio, es un derecho' y 'Necesitamos la geriatría y la protección de nuestros mayores'.
El Hospital Insular, que depende del Gobierno de Canarias desde 2019, se encuentra en un edificio de 75 años con graves problemas estructurales. El centro alberga unidades de agudos, media estancia, larga estancia y un Hospital de Día para pacientes geriátricos.
Según un informe, se necesita una reforma integral. El Servicio Canario de Salud (SCS) planea trasladar a los pacientes a un edificio anexo al Hospital Molina Orosa, pero no existe un proyecto ni financiación firme para la remodelación del Hospital Insular ni garantía de regreso.
“"Es hora de que el Cabildo insular, el SCS y el Gobierno de Canarias abandonen la política de compromisos vacíos y las declaraciones imprecisas sobre el futuro del Hospital Insular."
Yasmina Tabares, portavoz de la Plataforma, leyó un comunicado alertando de un traslado inminente a un lugar donde 'la geriatría no tiene lugar', sin presupuesto ni plazos para el retorno. Subrayó que la situación afecta la cohesión, equidad y sostenibilidad del sistema sanitario canario, poniendo en riesgo la atención geriátrica y la actividad docente en la isla.
La Plataforma ha recogido 21.426 firmas de apoyo para la continuidad del Hospital, cuestionando por qué no se invierte en su crecimiento en lugar de contemplar su desaparición.




