Los datos, extraídos de la Encuesta de Hábitos y Confianza Socioeconómica (ECOSOC) del Instituto Canario de Estadística (ISTAC) correspondiente al segundo trimestre de 2026, sitúan a la isla entre los territorios con mayor percepción de esta dependencia en el archipiélago.
El informe destaca que la sensación de dependencia ha crecido en comparación con el año 2024. Además, Lanzarote y Fuerteventura comparten los porcentajes más altos de hogares que declaran una vinculación económica directa con el sector, superando en ambos casos el 40%.
A pesar de este diagnóstico, el respaldo al turismo como motor económico sigue siendo mayoritario. Más del 75% de los encuestados en Lanzarote aboga por continuar potenciando esta actividad, una cifra que supera notablemente la media del conjunto de Canarias, situada en el 62,8%.
No obstante, la población identifica efectos adversos significativos. Entre las preocupaciones principales destacan el encarecimiento del precio de la vivienda, el incremento del coste de la vida y la generación de empleo precario. Asimismo, un 61% de los consultados asocia el turismo con un exceso de residuos y contaminación.




