Ubicado en el interior de Lanzarote, lejos de las zonas más concurridas por turistas, un establecimiento en el pueblo de Conil, dentro del municipio de Tías, ha logrado establecerse como un punto de encuentro para los amantes de la cocina casera desde 1990. Su propuesta se centra en la elaboración de platos tradicionales canarios utilizando ingredientes de proximidad.
Una de las características más distintivas de este local es su particular decoración. Las paredes están completamente cubiertas con mensajes y dedicatorias escritas por los clientes a lo largo de los años, transformando el espacio en un archivo vivo de recuerdos y anécdotas compartidas.
La oferta culinaria se basa en recetas autóctonas y en el uso de productos de cosecha propia. Su carta incluye una variedad de tapas y raciones, destacando platos como las garbanzas, el salpicón de atún con huevas, las papas arrugadas, y carnes tradicionales como el conejo frito o la carne de cochino. Los postres caseros también reciben elogios, incluyendo una tarta de queso con dulce de leche sin gluten, ampliando las opciones para diversas necesidades dietéticas.
“"Es el mejor restaurante de cocina canaria de Lanzarote."
Otro factor muy valorado por los comensales es la excelente relación calidad-precio, con un ticket medio que oscila entre los 15 y 20 euros por persona, lo que lo convierte en una opción accesible en la oferta gastronómica de la isla. Además, el restaurante ofrece facilidad de aparcamiento, un detalle práctico que mejora la experiencia para quienes se desplazan desde otras áreas de Lanzarote.
El establecimiento abre de miércoles a domingo, con horario de tarde los miércoles (19:00 a 23:00) y servicio de mediodía de jueves a domingo (13:30 a 18:00), permaneciendo cerrado los lunes y martes. Ha sido distinguido con dos soles en la Guía Repsol, un reconocimiento que subraya la calidad de su propuesta culinaria a nivel nacional.




