El cielo de Lanzarote se ha teñido de un color marrón este jueves, 3 de septiembre, debido a una masiva irrupción de polvo en suspensión proveniente del continente africano. La falta de viento ha intensificado la sensación de bochorno en la isla.
David Suárez, delegado de la AEMET en Canarias, ha explicado que la baja térmica africana se ha desplazado hacia el oeste, generando un flujo del sur que arrastra nubosidad media y polvo levantado por la inestabilidad en el interior de África. Esta calima afecta principalmente a Lanzarote y Fuerteventura, y en menor medida a Gran Canaria.
La situación se ha repetido en toda la geografía insular, desde Arrieta hasta la capital, Arrecife. Con la disminución del viento, la sensación de calor ha aumentado.
“"De cara a este próximo fin de semana las temperaturas pueden estar entre los 30 y los 32 grados, con calima, aunque esperamos que sea menor a la que tenemos hoy."
Se recomienda especial atención a las personas con enfermedades respiratorias y mantener una buena hidratación. Este calor se suma a las altas temperaturas que han caracterizado el verano en la isla.




