Vino volcánico de Lanzarote conquista mercados internacionales a pesar de los altos costes

Una bodega de la isla ha logrado posicionar sus caldos prémium en ocho países, destacando en Nueva York, pese a los desafíos logísticos y el elevado coste del transporte.

Imagen genérica de una copa de vino con un fondo volcánico borroso.
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Imagen genérica de una copa de vino con un fondo volcánico borroso.

El vino volcánico de Lanzarote, producido por una bodega local, ha logrado una notable expansión internacional, llegando a mercados como Nueva York, a pesar de los significativos desafíos logísticos y los elevados costes de transporte que penalizan su distribución.

Los caldos de Canarias han forjado una reputación de exclusividad en los mercados globales, impulsada por su distintiva identidad volcánica. Sin embargo, esta singularidad viene acompañada de un considerable obstáculo: los altos costes asociados al transporte internacional. Una bodega de Lanzarote ha conseguido posicionar sus productos prémium en ocho países, además de la Península y otras islas del archipiélago.
La marca, que factura aproximadamente 220.000 euros anuales, distribuye sus botellas en mercados tan diversos como Alemania, Suiza, Dinamarca, Reino Unido, Estados Unidos, Italia, Portugal y Francia. El nombre de la bodega, que evoca el antiguo topónimo de Lanzarote, refleja un profundo arraigo al territorio y una filosofía de mínima manipulación técnica, buscando expresar el origen volcánico de la región.
El proyecto se inició en 2017 con la compra de una parcela en el norte de Lanzarote, en el municipio de Haría. Tras una buena acogida inicial y críticas favorables, la bodega ha crecido hasta gestionar 52 hectáreas de cultivo ecológico en toda la isla, utilizando exclusivamente uva propia y manteniendo una fuerte conexión con las tradiciones locales de cultivo y elaboración.

"Cuando los posibles distribuidores se interesan por los vinos y preguntan por el transporte, muchas veces la relación se paraliza al conocer el precio logístico."

un portavoz de la bodega
La vocación exportadora de la bodega es clara, pero el coste de producción y el transporte internacional obligan a vender a precios elevados, lo que reduce la rotación. Exportar desde las islas a Europa es considerablemente más caro y lento que desde la Península, con envíos que pueden oscilar entre 600 y 800 euros. A pesar de algunas ayudas autonómicas que consideran la doble insularidad, estas no compensan completamente los sobrecostes.
El apoyo de la empresa pública Proexca ha sido fundamental para reforzar la internacionalización de la bodega, especialmente a través de la participación en ferias nacionales e internacionales. Estos eventos han proporcionado visibilidad y han facilitado el contacto con un mayor número de distribuidores, permitiendo a la bodega intercambiar conocimientos y destacar las particularidades de los volcanes de Lanzarote en el gusto de sus vinos.