La festividad de La Rama en Agaete congregó a miles de romeros que, al ritmo de trompetas, platillos, bucios y tambores, portaron ramos de mimosas, olivos y eucaliptos. La procesión partió desde la Era del Molino hasta la iglesia de San Pedro, patrón de la villa marinera, como ofrenda y para cumplir promesas.
La celebración, que refuerza el sentimiento de pertenencia y unión entre los vecinos, trasciende generaciones. Un ejemplo es la instantánea de hace más de 26 años que muestra la importancia de esta tradición para el pago de la villa marinera, combinando tradición, música y devoción.
“"¡Mira Lucía! Esa es tu madre subida a mis hombros"
Alberto Cruz, quien participa en la costumbre desde los 8 años y tiene 36, describe la emoción que siente al escuchar los primeros toques de bucios el 27 de junio. Para él, este es el momento más especial del año, cargando los ramos traídos desde Tamadaba.
“"Desde que escuchamos los primeros toques de bucios el día 27 de junio a las seis de la mañana ya se te ponen las mariposas en el estómago"
La Banda La Clandestina acompañó a los asistentes desde la montaña hasta la parroquia, mientras los romeros bailaban y disfrutaban de la fiesta que marca el inicio del periodo estival en la isla.




