Gáldar recupera la memoria del lino con un archivo etnográfico en Risco Caído

Una investigación pionera rescata testimonios, imágenes y materiales audiovisuales sobre el cultivo y tejido de esta fibra en Gran Canaria.

Imagen de lino seco, herramientas agrícolas y un telar antiguo, representando la recuperación de una tradición etnográfica.
IA

Imagen de lino seco, herramientas agrícolas y un telar antiguo, representando la recuperación de una tradición etnográfica.

El municipio de Gáldar ha presentado un archivo abierto que rescata la memoria del lino en Risco Caído y las Montañas Sagradas de Gran Canaria, una tradición etnográfica desaparecida hace más de siete décadas.

La iniciativa, impulsada por la Asociación de Amigos del Lino Linolillo, se dio a conocer en el Museo Agáldar de Historia de la Ciudad. Este proyecto recopila testimonios de las últimas personas que conocieron de primera mano el cultivo, hilado y tejido de esta fibra en el paisaje reconocido por la UNESCO como Patrimonio Mundial.
La investigación etnográfica busca documentar un oficio tradicional y conservar saberes vinculados a la vida cotidiana, la agricultura de secano y la economía familiar de las medianías y cumbres de Gran Canaria. Durante la presentación, un representante municipal destacó el valor de este trabajo para fijar por escrito y en formatos audiovisuales una memoria que hasta ahora se transmitía principalmente de forma oral.

"El proyecto se plantea como una investigación pionera de carácter etnográfico. Su objetivo no ha sido solo documentar un oficio tradicional, sino conservar un conjunto de saberes vinculados a la vida cotidiana, la agricultura de secano y la economía familiar de las medianías y cumbres de Gran Canaria."

un representante municipal
El archivo incluye entrevistas audiovisuales, textos, galerías fotográficas, fichas etnográficas y documentación sobre todo el proceso de elaboración del lino. Una parte fundamental del trabajo consistió en escuchar a las personas que aún conservaban recuerdos directos de esta actividad. Este material se ha integrado en una plataforma digital de acceso libre para facilitar su consulta y evitar que quede restringido a un ámbito especializado.
Entre los elementos más destacados se encuentra un mapa de tejedoras e hilanderas del paisaje cultural, identificando a mujeres que trabajaron el lino en municipios como Gáldar, Artenara y Tejeda. También se ha creado un banco de imágenes históricas sobre el uso de esta fibra entre finales del siglo XIX y mediados del XX, así como un inventario de telares históricos, incluyendo el que se describe como el telar de tea más antiguo hallado en cuevas del paisaje cultural.
La asociación ha volcado el contenido en una web abierta con vocación educativa, buscando que sirva como base documental para investigadores, centros educativos y gestores culturales. Este enfoque se alinea con la filosofía de gestión del Instituto Insular para la Gestión Integrada del Patrimonio Mundial y la Reserva de la Biosfera de Gran Canaria, entidad del Cabildo que financia la iniciativa.
Además de la recuperación histórica, el proyecto también mira al futuro. En noviembre de 2024 se logró recuperar el cultivo del lino en el paisaje cultural con una primera cosecha en Altos de Fuente Bruma, y una segunda siembra en Barranco Hondo prevé su recogida en la primavera de 2026. La iniciativa cuenta con espacios permanentes de exposición y taller, y una finca con garantía de agua para asegurar su continuidad.