La presencia de culebras californianas en Gran Canaria vuelve a generar inquietud tras un nuevo incidente ocurrido en el municipio de Agaete. Un conductor avisó a los servicios de emergencia después de observar la cabeza de un ejemplar asomando desde la zona del radiador de su vehículo, según informaron medios locales.
Este hallazgo ha reactivado la preocupación ciudadana y medioambiental por la expansión de esta especie invasora, cuya presencia sigue suponiendo un reto significativo para los programas de control en la isla.
Según la información disponible, se especula que las culebras podrían estar utilizando los coches como refugio temporal y, de manera involuntaria, como medio de transporte entre diferentes municipios. Este comportamiento convierte a los vehículos en una vía de dispersión particularmente difícil de controlar, ya que los reptiles pueden desplazarse ocultos sin ser detectados durante trayectos.
La aparición de reptiles en motores, bajos o zonas cálidas de los coches no es un fenómeno extraño, dado que estos animales buscan cobijo, calor o espacios reducidos para resguardarse.




