Vecinos del municipio, que poseían estas formaciones marinas como elementos decorativos en sus hogares, han contactado con los guías ambientales de la institución para retornarlos a su hábitat natural. En muchos casos, los rodolitos fueron recogidos sin conocimiento de su vital importancia para el ecosistema marino.
La campaña de sensibilización ambiental impulsada por el área que dirige el concejal David Fajardo ha dado sus frutos. La playa, conocida en redes sociales como "popcorn beach", ha sufrido una notable degradación en los últimos años debido a la sustracción masiva de estos elementos, pasando de un lecho brillante a zonas con escasez de rodolitos.
“"Muchos de los vecinos y turistas que han cogido los rodolitos de nuestras costas lo hacen por puro desconocimiento."
El alcalde de La Oliva, Isaí Blanco, subrayó la importancia de continuar con estas iniciativas educativas. "A través de las campañas de concienciación ambiental no solo evitamos que se cojan estas formaciones marinas de las playas sino que, además, conseguimos que quienes ya lo han hecho, contacten con la Concejalía de Medio Ambiente para que se devuelvan de nuevo a su entorno natural", afirmó.
El concejal de Medio Ambiente, David Fajardo, añadió que la campaña está recogiendo sus frutos, observando cómo estos elementos naturales, antes encontrados en casas con fines decorativos, están regresando a las costas. La colaboración ciudadana, a través de guías ambientales o la Policía Local, facilita la reubicación de los rodolitos en su ecosistema original.
Esta actuación, que va más allá de la recuperación de los rodolitos, promueve el respeto por todos los elementos del entorno natural, en línea con la Ley de Patrimonio Natural. El Consistorio insta a vecinos y visitantes a disfrutar de los rodolitos en su medio y a contactar con las autoridades si los encuentran fuera de las playas.




