La nueva infraestructura digital permite centralizar el control de 121 kilómetros de red de alcantarillado, además de supervisar el funcionamiento de 22 estaciones de bombeo y más de 9.000 pozos de registro distribuidos por todo el municipio.
El sistema integra mapas dinámicos y algoritmos avanzados que analizan tanto el histórico de datos como las necesidades detectadas en las inspecciones. Esta capacidad permite a los servicios municipales planificar las actuaciones con criterios técnicos, anticipándose a posibles incidencias y mejorando la eficiencia en el uso de los recursos.
Entre las funcionalidades operativas destacan la captura de imágenes y vídeos mediante cámaras CCTV o pértigas, la georreferenciación de nuevos elementos y la actualización constante del sistema de información geográfica (GIS). Toda la actividad queda registrada automáticamente, facilitando la generación de informes detallados sobre el estado de las infraestructuras hidráulicas.




