Hombre de 68 años estabilizado tras parada cardiorrespiratoria en La Graciosa

La rápida actuación de un agente de la Policía Local y una enfermera, junto a los servicios de emergencia, fue clave para salvar la vida del afectado.

Imagen genérica de luces de emergencia reflejándose en asfalto mojado por la noche.
IA

Imagen genérica de luces de emergencia reflejándose en asfalto mojado por la noche.

Un hombre de 68 años fue estabilizado y evacuado al Hospital General de Lanzarote tras sufrir una parada cardiorrespiratoria provocada por un atragantamiento en La Graciosa.

Un incidente médico grave ocurrió este miércoles en las proximidades del puerto de La Graciosa, donde un hombre de 68 años sufrió una parada cardiorrespiratoria tras atragantarse. La intervención coordinada de varios actores fue crucial para su supervivencia.
Los hechos se desencadenaron alrededor de las 09:19 horas en la avenida principal, cerca del restaurante El Mesón. Testigos presenciales alertaron al ver al hombre desplomarse. Un agente de la Policía Local, que se encontraba en la isla brindando apoyo, acudió de inmediato al lugar.
Inicialmente, el agente aplicó la maniobra de Heimlich, logrando que el afectado expulsara la obstrucción de sus vías respiratorias. Sin embargo, el hombre entró posteriormente en parada cardiorrespiratoria, lo que llevó al policía a iniciar maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP).
Una enfermera que estaba fuera de servicio colaboró activamente con el agente en las labores de reanimación hasta la llegada de los equipos especializados. Efectivos del Consorcio de Seguridad y Emergencias de Lanzarote se unieron a la intervención, utilizando un desfibrilador semiautomático (DESA) que administró una descarga al paciente.
El personal sanitario del Centro de Salud de La Graciosa consiguió estabilizar al hombre, quien recuperó el pulso y la respiración. Tras recibir asistencia médica inicial, fue trasladado en ambulancia para preparar su evacuación.
Dada la gravedad de su estado, el hombre fue evacuado en helicóptero del Servicio de Urgencias Canario (SUC) al Hospital General de Lanzarote. La Policía Local aseguró el perímetro y facilitó las operaciones de aterrizaje y despegue de la aeronave.
Esta actuación subraya la importancia de la cadena de supervivencia, donde la rápida respuesta de los primeros intervinientes, las técnicas de reanimación y el uso temprano de un desfibrilador son vitales ante una parada cardiorrespiratoria.