Esta iniciativa busca subsanar una incongruencia histórica, ya que, aunque el Estatuto de Autonomía de 2018 reconoce ocho islas, el escudo oficial y la simbología tradicional solo incluyen siete. La pieza, que incorporará un burgado como elemento distintivo de La Graciosa, se integrará en la escultura existente, obra del fallecido artista José Abad.
La decisión surge tras una campaña ciudadana viralizada en octubre, que denunciaba la ausencia de La Graciosa en los símbolos oficiales. Dicha campaña, que apelaba al sentimiento de canariedad, mostraba un vídeo donde se añadía la octava isla a la bandera de Canarias.
“"No podíamos permitir que La Graciosa no estuviera en la entrada del Parlamento. Hasta ahora han estado representadas siete islas, pero con esta nueva escultura ya estaremos todas."
Aunque la modificación del Estatuto de Autonomía para incluir a La Graciosa en el escudo oficial es un proceso complejo que requiere aprobación regional y estatal, la presidenta del Parlamento ha optado por una solución simbólica inmediata. El escultor ha revelado que la pieza será contemporánea y armonizará con el espacio moderno de la Cámara.
Se espera que la obra esté finalizada antes de que concluya la actual legislatura en mayo de 2027, asegurando así que, al menos en la sede de la soberanía popular, Canarias deje de sentirse “incompleta”.




