El incidente ocurrió en el domicilio familiar alrededor de las siete de la mañana, tras una convulsión y una alteración respiratoria que derivó en una parada cardiorrespiratoria. Los familiares, al comprobar la ausencia de pulso, contactaron de inmediato con el SUC.
Mientras se activaba la ambulancia, el enfermero coordinador del SUC guió al hijo para que colocara a su padre en una superficie rígida e iniciara las compresiones torácicas. Se recomendó alternar los reanimadores para mantener la calidad de las maniobras.
Al llegar el equipo sanitario de la ambulancia medicalizada, valoraron al afectado y continuaron la resucitación. Se aplicaron dos descargas con un desfibrilador semiautomático, logrando revertir la parada. El paciente fue trasladado estable al Hospital Doctor José Molina Orosa.
La rápida actuación de los familiares, alertando a emergencias e iniciando la reanimación bajo supervisión telefónica, fue crucial para mantener la circulación hasta la llegada de los sanitarios, contribuyendo a salvar la vida del afectado.




