El eclipse solar, el primero de tres previstos hasta 2028, cautivó a miles de residentes y visitantes en las Canarias. Aunque el fenómeno no fue total en las islas, el Sol fue cubierto en un 74% en su punto máximo a las 19:55 horas, ofreciendo un espectáculo memorable.
La demanda de gafas especiales para observar el Sol de forma segura fue alta, con colas en las ocho atalayas de observación habilitadas por el Museo Elder de la Ciencias, dependiente de la Consejería de Turismo del Gobierno canario. Se movilizaron miles de personas por todo el archipiélago, eligiendo playas, miradores, terrazas y zonas altas con cielos despejados.
Puntos como Tejeda acogieron a unas 1.500 personas, mientras que otros lugares como La Santa en Lanzarote o el Castillo de El Tostón en Fuerteventura también registraron gran afluencia. Muchas personas optaron por disfrutar del evento en parajes más solitarios, como la playa de Guayedra en Agaete.
Celeste e Irene, vecinas de Las Palmas de Gran Canaria, describieron la experiencia como "una película, un libro de fantasía". Carolina y Diego, acompañados de sus perros Linda y Pepe, también se desplazaron a Agaete para presenciar el eclipse, habiendo conseguido las gafas de protección "a última hora".
El Gobierno de Canarias activó la prealerta del Plan Territorial de Emergencia de Protección Civil ante el previsible aumento de desplazamientos. El Cabildo de Gran Canaria cerró el macizo de Tamadaba y la GC-216 para prevenir incendios forestales. En Tenerife, se implementó un dispositivo especial de tráfico para regular el acceso al Parque Nacional de El Teide.
La Comandancia de la Guardia Civil de Las Palmas desplegó un dispositivo especial, regulando el tráfico y vigilando para evitar imprudencias. A pesar de algunas aglomeraciones y vehículos mal estacionados, el comportamiento ciudadano fue "ejemplar", según fuentes del cuerpo, que destacaron la ausencia de barbacoas o elementos de riesgo de incendio.
El Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), que lidera el proyecto North African Telescope Eclipse (NATE), utilizó el evento para probar sus equipos de cara a futuros proyectos. Canarias volverá a ser testigo de un eclipse parcial de Sol el 2 de agosto de 2027.




