Los nacionalistas argumentan que este espacio no solo se utiliza para maniobras de tiro, sino también para ejercicios terrestres con vehículos blindados, fuego desde el mar hacia tierra y pruebas con explosivos, lo que genera importantes afecciones sobre el entorno natural.
Según la formación, el cierre del campo de tiro constituye una medida necesaria desde el punto de vista ambiental, territorial y socioeconómico, además de ser considerado un acto de reparación histórica.




