La violencia de género, lejos de ser un acto súbito, tiene sus raíces en dinámicas de control, estereotipos arraigados y desigualdades sociales persistentes. Bajo esta premisa, el Ayuntamiento de Ingenio organizó una jornada intensiva centrada en las masculinidades positivas y la prevención de la violencia machista, congregando a expertos, autoridades y ciudadanos para abordar este desafío social.
La iniciativa, promovida por la Concejalía de Igualdad y Diversidad, contó con la participación de figuras destacadas como el médico forense y escritor Miguel Lorente Acosta, la abogada Soledad Pérez Rodríguez, la socióloga Carmen Ruiz Repullo, la psicóloga Laura Berja y la politóloga Beatriz Rubiño.
La alcaldesa de Ingenio, Vanesa Martín, inauguró el encuentro, subrayando la responsabilidad compartida en la lucha contra la violencia de género y la necesidad de crear espacios para cuestionar las creencias que perpetúan las relaciones desiguales.
La jornada incluyó la proyección de la coreografía 'En el mundo de María', que ilustró la transformación de una relación amorosa en una dinámica de control y miedo, sirviendo de base para analizar la violencia de género como un fenómeno estructural.
Miguel Lorente enfatizó que la sociedad aún no percibe la magnitud del problema, recordando las decenas de mujeres asesinadas anualmente en España y la escasa alarma social generada. Abogó por las masculinidades positivas, no como una crítica a los hombres, sino como una revisión crítica del modelo tradicional que otorga privilegios, promoviendo relaciones igualitarias y beneficiosas para todos.
“"Las masculinidades positivas se tratan de entender en positivo la masculinidad para corregir lo negativo que ahora mismo tenemos y generamos."
Lorente también señaló que los agresores machistas constituyen el "grupo criminal más importante" del país anualmente, lamentando la falta de una alarma social proporcional a la gravedad de las cifras. Alertó sobre el preocupante aumento de discursos negacionistas entre los jóvenes, vinculándolo a la influencia de las redes sociales y a la reproducción de estereotipos.
Desde una perspectiva jurídica, Soledad Pérez Rodríguez destacó la persistente incomprensión hacia las víctimas y la necesidad de revisar conceptos como el amor romántico, los celos y la posesión. Subrayó que la prevención debe ir más allá de la intervención judicial, considerando la igualdad como el antídoto fundamental contra la violencia de género.
La socióloga Carmen Ruiz Repullo advirtió sobre el papel de las redes sociales en la difusión de mensajes misóginos y nuevas formas de control entre los jóvenes, alertando sobre una posible "reordenación patriarcal" y la necesidad de formación continua en centros educativos.
La politóloga Beatriz Rubiño abordó las masculinidades desde una perspectiva LGTBI+, y la jornada concluyó con un debate y la presentación del último libro de Miguel Lorente, 'Influenciables: las redes y la nueva obediencia'.
La idea central compartida fue que la lucha contra la violencia de género requiere un compromiso colectivo que trascienda los juzgados y las instituciones, basándose en la educación, la corresponsabilidad y la revisión crítica de los modelos sociales.




