El director insular de Cultura del Cabildo de Gran Canaria, Serafín Sánchez, clausuró el pasado 17 de julio la decimotercera edición del Campus de Etnografía y Folclore en el salón de plenos del Ayuntamiento de Ingenio. La conferencia se centró en los resultados de la iniciativa ‘Gran Canaria Singular: Calando Cultura’, impulsada por la Consejería de Cultura de la Corporación insular.
Serafín Sánchez, también profesor de Fundamentos Administrativos en el IES de Ingenio, explicó que el objetivo del Cabildo fue "visibilizar el calado artesanal como parte de nuestro patrimonio inmaterial con la intención de transmitirlo a las nuevas generaciones, pero con una perspectiva interdisciplinar y una proyección de futuro". El proyecto involucró al alumnado de dos centros educativos de la isla: el IES de Ingenio y el IES Pérez Galdós de Las Palmas de Gran Canaria. Sánchez advirtió que esta manifestación tradicional, "símbolo de una herencia, creatividad y resistencia cultural", necesita ser reactivada para evitar su posible extinción.
El director insular enfatizó que "conservar nuestra cultura significa mantenerla viva, hacerla evolucionar y convertirla en una herramienta de identidad, conocimiento y cohesión social". Sánchez, quien previamente fue responsable de proyectos educativos y culturales en la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias, destacó la capacidad del proyecto para conectar con centros educativos, colectivos culturales y creadores de diversas disciplinas, así como con la ciudadanía en general. "Cualquier conocimiento de cualquier tradición merece la pena que se comparta. Somos lo que hacemos para cambiar lo que somos", afirmó.
Sánchez concluyó su intervención señalando que las mujeres que mantuvieron vivo el calado durante generaciones cambiaron el futuro sin saberlo, y que ahora corresponde a la sociedad actual hacer lo mismo. "Si dentro de 30 años un niño o una niña reconoce lo que es una pieza de calado como algo propio, habremos cumplido entonces nuestra misión", declaró.
Tras la conferencia, se presentaron siete comunicaciones elaboradas por jóvenes investigadores sobre etnografía, folclore y nuevas perspectivas de la tradición inmaterial. Entre ellos, Ángel Vega expuso sobre la evolución de la folía en Gran Canaria; Cristina Rodríguez, de once años, defendió el folclore como un pilar fundamental en su vida; y Adrián Jiménez abordó el papel de los abuelos en la transmisión de valores. Leire Hernández habló sobre el legado de las harimaguadas, y Mencey Estévez destacó el teatro como voz del folclore y la identidad.
Lucía Pérez, estudiante de Medicina, presentó un trabajo sobre el sesgo de género en la investigación médica, señalando que solo el 33 por ciento de los investigadores son mujeres, lo que invisibiliza enfermedades femeninas. Finalmente, Yurima Pérez repasó la historia del Campo de Concentración de Tefía en Fuerteventura, un Lugar de Memoria Democrática designado por el Gobierno de España.
El Campus de Etnografía y Folclore, impulsado por la ULPGC, forma parte de la 31ª edición del Festival Internacional de Folclore de Ingenio ‘Muestra Solidaria de los Pueblos’, que se extenderá hasta el 28 de julio. El festival concluirá con un espectáculo musical el 25 de julio, con la participación de grupos de Taiwán, Costa de Marfil, Grecia, Armenia, Bulgaria, Puerto Rico y España, junto a agrupaciones locales.




