La crisis habitacional en Canarias se agudiza ante la falta de oferta pública. Según los datos oficiales del ICAVI, el pasado ejercicio se cerró con una entrega testimonial de ocho viviendas, todas ellas ubicadas en el barrio de El Sequero, en el municipio de Ingenio. Esta promoción, destinada a alquiler social para rentas bajas, supuso una inversión superior a los 1,6 millones de euros.
El contraste con años anteriores es notable. Mientras que en 2010 se llegaron a adjudicar 325 viviendas con una lista de espera de 1.818 personas, la tendencia actual muestra un estancamiento prolongado. Entre 2017 y 2021, el sistema no registró ninguna entrega, y en 2023 la cifra fue igualmente nula, a pesar de que el número de demandantes ha crecido de forma sostenida.
Expertos y entidades sociales señalan la existencia de un parque de viviendas vacías en el archipiélago que supera las 211.000 unidades, según datos del Instituto Nacional de Estadística. Organizaciones como Provivienda sugieren que movilizar una parte de este stock podría aliviar la emergencia habitacional, dado que la vivienda pública actual representa apenas entre el 1,7% y el 3% del total residencial, situando a las islas muy lejos del objetivo europeo del 10%.




