Este elevador, considerado vital para conectar el arenal con el paseo marítimo, es utilizado por clientes de establecimientos comerciales y complejos turísticos. Su prolongada inoperatividad y la ausencia de información visible han provocado un profundo malestar entre los usuarios, quienes lo consideran esencial para salvar el importante desnivel entre ambas áreas.
El estado actual del equipamiento, que muestra signos evidentes de abandono, ha generado preocupación tanto en turistas como en residentes habituales de la zona. La falta de alternativas accesibles obliga a muchas personas a utilizar largas escaleras, lo que representa una barrera significativa para aquellos con movilidad reducida.
La situación afecta directamente a familias con carritos de bebé, personas mayores o con limitaciones físicas, así como a quienes padecen enfermedades que dificultan el movimiento. Todos ellos encuentran serias dificultades para acceder a la playa desde áreas cercanas a centros comerciales y alojamientos turísticos como Kasbah, Metro, Yumbo o La Sandía.
“"La ausencia de información sobre posibles actuaciones o plazos de reparación incrementa la incertidumbre entre los afectados."
Hasta el momento, no se ha comunicado si existe algún proyecto en marcha para resolver de forma definitiva las carencias de accesibilidad en esta zona estratégica. Aunque gran parte de los afectados son turistas o propietarios de segundas residencias, su contribución económica es relevante para el municipio de San Bartolomé de Tirajana.




