El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Mogán, en un pleno celebrado el martes, votó en contra de una propuesta presentada por Nueva Canarias–Bloque Canarista (NC-BC). La moción buscaba la protección del patrimonio histórico y la restauración de la Casa de Florita, un edificio del siglo XVIII que, según la normativa municipal, debería haber sido reconstruido hace más de veinte años.
El inmueble está clasificado con un nivel de protección integral, lo que implica que el propio consistorio tiene la obligación de asegurar la preservación total de sus elementos arquitectónicos y estructura, impidiendo cualquier modificación que altere su carácter histórico.
“"O no saben exactamente qué se ha comprado, o no se está trasladando la misma información en todos los ámbitos. En cualquiera de los casos, es una situación que requiere aclaración inmediata. Y es que ni para mentir se ponen de acuerdo."
Durante la sesión plenaria, surgieron contradicciones en las declaraciones del gobierno municipal sobre la adquisición de un edificio vinculado a la casona histórica. Mientras una concejala de Patrimonio afirmó que se había comprado “una parte” del inmueble, la alcaldesa había declarado previamente a otros medios que se había adquirido tanto el edificio de nueva construcción como la propia Casa de Florita.
Sin embargo, la revisión del expediente municipal desmiente la versión de la alcaldesa, ya que ni la escritura de compraventa ni los informes técnicos mencionan la adquisición de la Casa de Florita. Además, la propuesta de venta original del propietario no incluía la casona, y no consta que fuera de su titularidad, según lo señalado por NC-BC.
La formación política también ha puesto en duda el proceso de tasación y compra. La valoración encargada por el Ayuntamiento fijó el precio en 1.596.139 euros, con la condición de descontar las cargas existentes. No obstante, el Ayuntamiento pagó 1,5 millones de euros sin considerar la obligación de restaurar la Casa de Florita, impuesta por una orden municipal de 2001 que sigue sin ejecutarse.
La Casa de Florita fue parcialmente demolida en 2001 durante la construcción de un edificio adyacente. Ese mismo año, el Ayuntamiento de Mogán ordenó su restablecimiento a su estado original, una orden que, veinticinco años después, permanece sin cumplir. Desde 1989, vecinos y colectivos han reclamado la protección del patrimonio histórico y etnográfico del municipio, sin obtener respuesta.
La moción de NC-BC proponía restaurar la Casa de Florita, aprobar un catálogo de bienes patrimoniales, elaborar planes de protección, establecer un protocolo de medidas cautelares y destinar financiación específica. El grupo de gobierno votó en contra de todas estas propuestas, lo que ha sido calificado por Nueva Canarias como una muestra de incoherencia política.




