El nuevo circuito urbano de Yaiza, de 500 metros de longitud y con dos rectas, dos chicanes, una rampa y una curva desafiante, acogió la primera edición de esta carrera. Once bólidos artesanales, diseñados con gran ingenio, tomaron la salida ante la expectación de los asistentes, quienes disfrutaron del ingenio de los diseños y la velocidad alcanzada en la recta principal, entre las plazas de La Alameda y Los Remedios.
La iniciativa, incorporada por la Comisión de Fiestas de Yaiza a las celebraciones patronales de Los Remedios, ha generado sensaciones muy positivas tanto por la participación de los pilotos como por la originalidad de los coches. Se espera que la Carrera de Autos Locos tenga continuidad en futuras festividades.
Esta competición destaca por ser sostenible, utilizando vehículos de fabricación artesanal sin motor, impulsados por inercia y con diseños rompedores. El nivel de creatividad fue tal que algún espectador bromeó con que el gurú de la F1, Adrian Newey, podría inspirarse en los diseños vistos en Yaiza.
La organización, liderada por el artesano y trabajador municipal Pancho Ortiz, definió el podio basándose en los tiempos de las dos pasadas contrarreloj y la calificación del diseño de cada vehículo.
El cachondeo no se hizo esperar, y algún espectador dijo que el ingeniero Adrian Newey, gurú de la F1, debía coger recorte de los diseños vistos en Yaiza para agradar sus éxitos.
Los tres primeros clasificados fueron Omar Perdomo, pilotando el coche (camión) ‘Eso es lo demás’; David Rodríguez e Iván Medina con ‘Novios enredadores’; y Gustavo Torres, piloto de Femés, con su coche ‘Laya’, cuyo diseño evocaba una palmera.
La fiabilidad y velocidad del coche ganador, junto a la pericia de Omar Perdomo al volante, sorprendieron, pero la exhibición de los once vehículos garantizó la diversión del público.
El alcalde de Yaiza, Óscar Noda, y el concejal de Festejos, Daniel Medina, presidieron la entrega de premios y agradecieron a la Comisión de Fiestas y a los participantes su contribución a esta jornada de ingenio y diversión. Daniel Medina también participó pilotando el coche cero.
La fiesta continuó en la plaza con la actuación de la banda Defecto Venturi, mientras los asistentes recargaban energías en los ventorrillos ambientados como boxes.




