El Rancho de Pascuas de Yaiza, custodio de una de las tradiciones populares más arraigadas de Canarias, ha celebrado sus 55 años de historia narrando su crónica musical durante el pregón de las fiestas patronales de la Virgen de Los Remedios. El grupo, que mantiene vivo el espíritu navideño de la cultura popular lanzaroteña, compartió su historia de amistad y compromiso con su tierra en la Plaza de Los Remedios.
Actualmente, veinticinco componentes forman el Rancho, incluyendo a dos de sus fundadores del año 71, conocidos como ‘Los Pedros’: Pedro Santana y ‘Perico’ Cabrera. La agrupación recordó sus inicios en la iglesia de Los Remedios y los mentideros públicos de Yaiza, destacando cómo la esencia de sus voces ha perdurado a través de generaciones.
El alcalde de Yaiza, Óscar Noda, resaltó que el Rancho simboliza no solo la llegada de la Navidad, sino también la unión y fuerza comunitaria del pueblo, definiéndolo como una gran familia yaicera.
El pregón revivió la memoria de la primera etapa del grupo (1971-1975), alentada por el párroco Antonio Parrilla. Los fundadores relataron los primeros pasos, incluyendo anécdotas como los ensayos al ritmo de la contradanza alrededor del aljibe del cura y un repertorio inicial de tres canciones.
“"Mantenemos vivo el espíritu navideño más puro y sencillo de la cultura popular lanzaroteña."
Se compartieron divertidas anécdotas, como la de un componente que se equivocaba de tecla o la actuación en Arrecife en 1972, que reportó 3.000 pesetas y una gran comilona.
La alegría se vio empañada por la trágica muerte de Jaime Cedrés Feo, hijo de uno de los fundadores, en 1979. Este suceso marcó un silencio en el grupo, pero la iglesia de Los Remedios impulsó su resurgir ese mismo año con nuevas voces e instrumentos, manteniendo la fe en su tradición.
De esta segunda etapa, destacaron los nombres de Benito Rodríguez, Magdalena Cáceres y Miguel Ángel Tavío, impulsores clave del renacer del Rancho. Se recordó cómo aprendieron a tocar instrumentos con Antonio José ‘El Canario’ y cómo, ante la falta de ellos, usaban la boca para la melodía.
“"Fue quien nos enseñó poco a poco a tocar instrumentos y así fue creciendo el grupo hasta que llegaron las navidades de 1979."
La relación sentimental entre Magdalena Cáceres y Miguel Díaz, ambos componentes actuales, también surgió en esta etapa. Se rememoró una anécdota donde el párroco Manuel Merchán intentó evitar que bebieran encerrándolos en la sacristía, sin éxito.
Incluso el alcalde Óscar Noda, excomponente del grupo, fue objeto de una broma durante el pregón, teniendo que tocar el pito de agua a petición de los pregoneros.
El pregón fue un viaje al pasado que ayudó a comprender la identidad del pueblo. El Rancho de Pascuas es una escuela de vida, cuyo valor reside en la generosidad de su gente y en la garantía de futuro que representa la juventud que aprende sus coplas.
El concejal de Festejos, Daniel Medina, agradeció al Rancho de Pascuas por su trayectoria y por ofrecer un relato emocionante de la historia local. También extendió su agradecimiento a la Comisión de Fiestas, trabajadores municipales, colectivos, asociaciones y cuerpos de seguridad por hacer posible las celebraciones.




