Esta actuación se enmarca dentro del plan de vigilancia y control que el Ayuntamiento de Arona mantiene en sus zonas turísticas para salvaguardar la seguridad ciudadana, promover la convivencia y proteger el comercio local establecido.
Durante el dispositivo, los agentes retiraron numerosos artículos que se ofrecían para su venta de forma irregular en el paseo marítimo. Estas prácticas generan competencia desleal, suponen una ocupación indebida del espacio público y afectan negativamente a la imagen de uno de los enclaves turísticos más concurridos del municipio.
El Ayuntamiento recuerda que la venta ambulante sin autorización está prohibida y reafirma su compromiso de continuar con estos controles para asegurar el buen uso de los espacios públicos, garantizando un entorno seguro y ordenado para residentes y visitantes.
Asimismo, el Consistorio ha expresado su agradecimiento a la Policía Local por su labor diaria, considerada esencial para preservar la seguridad, el orden y la calidad del municipio.




