El técnico del CD Tenerife, Álvaro Cervera, ha realizado un balance de la temporada que está a punto de concluir, otorgándole un "sobresaliente". A pesar de las derrotas y las lesiones, Cervera considera que el equipo ha mantenido una línea de juego muy buena y una posición clasificatoria estable, evitando cualquier tipo de crisis interna.
Cervera ha señalado que, aunque desde el vestuario la perspectiva ha sido diferente por "algún partido perdido o alguna historia que pasó ahí dentro", estos episodios no han llegado a generar una crisis. "Fueron uno o dos días y no toda una semana con preocupación", aclaró, recordando momentos clave como el partido en Ferrol.
De cara al último partido de la temporada contra el Ourense, que se juega la permanencia, el entrenador ha advertido que "cuesta entrar en un partido" sin alicientes clasificatorios. Sin embargo, aseguró que el equipo tiene la "obligación de intentar conseguir un buen resultado" por ellos mismos y por la competición.
Ante las bajas de jugadores como Dani Martín, Aitor Sanz, Noel López o Jesús de Miguel, Cervera indicó que no le supondrá un problema para decidir la alineación. "En estos últimos partidos estamos procurando dar un premio a la gente que ha participado menos", explicó.
Respecto a la portería, Cervera se mostró partidario de mantener la pareja formada por Gabri de Vuyst y Dani Martín la próxima campaña. "Gabri se tiene que quedar porque es muy buen portero y un chaval extraordinario", afirmó, destacando la buena relación entre ambos.
Sobre el futuro de otros jugadores como Maikel y Balde, el entrenador reconoció que "ahora mismo, nadie tiene asegurado seguir", debido a la renovación que suelen experimentar los equipos que ascienden y a posibles ofertas o decisiones de la dirección deportiva.




