Tras años de desafíos, incluyendo numerosos casos de ocupación ilegal, los residentes de Barrio Nuevo, un núcleo cercano al casco lagunero, buscan avanzar. Un reciente encuentro entre el consistorio y una representación vecinal ha marcado el inicio de un esfuerzo conjunto para abordar las deficiencias en seguridad e infraestructuras.
“"La ocupación ilegal ya se ha convertido en algo natural."
Aunque la ocupación sigue siendo una preocupación, especialmente en el conocido como 'Hotel Okupa', la venta de drogas es actualmente el problema que más inquieta a los vecinos, según expresaron a los representantes municipales. La situación de las viviendas ocupadas, donde residen decenas de personas, también fue un punto clave en el análisis del estado general del barrio.
Otro foco de preocupación es la plaza Domingo Cruz Cabrera, el corazón de Barrio Nuevo, debido al mal estacionamiento. A pesar de haber sido renovada en 2022, la falta de aparcamiento ha llevado a que vehículos invadan zonas no destinadas a este fin. Se ha acordado una próxima reunión para tratar esta circunstancia.
Además, se buscan soluciones para el estado de las calzadas y aceras, así como para el polideportivo local, cuya renovación completa está prevista, aunque su ejecución dependerá de las necesidades de otras instalaciones deportivas del municipio. El terrero de lucha canaria también requiere una intervención urgente, con una inversión de 600.000 euros para reparar su cubierta, lo que permitirá maximizar las actividades que allí se desarrollan, como el juego del palo y la lucha de garrote.
Finalmente, el Centro Ciudadano de Barrio Nuevo presenta filtraciones de agua debido al paso del tiempo, a pesar de las obras ya realizadas en su fachada. La comunidad espera que estas y otras necesidades sean resueltas pronto.




