El consumo de cerveza en España se redujo un 4,4% en 2025, alcanzando los 50,5 litros por persona y año. Según la asociación Cerveceros de España, la caída se atribuye a la contención del gasto por la inflación y a un cambio en los hábitos de ocio que afecta a las bebidas alcohólicas en general.
En contrapartida, las ventas de cervezas sin alcohol experimentaron un incremento del 4,6% durante el pasado ejercicio. Además, se registró un récord en la producción, consolidando a España como la segunda potencia elaboradora de cerveza en Europa.
La principal disminución del consumo se observó en bares y restaurantes, con un descenso del 2,4% en volumen, mientras que en la distribución el crecimiento fue del 0,4%. En términos de valor, la cerveza representa el 1,3% del producto interior bruto (PIB) y genera 540.000 empleos.
El informe destaca que más del 90% de las materias primas utilizadas en la elaboración de cerveza son de origen nacional, lo que subraya el compromiso del sector con el campo español.
En el canal hostelero, la cerveza representa el 44% del total de bebidas consumidas y el 25% de la facturación. El 82,4% de la cerveza comercializada en este canal se sirve en envases reutilizables, que siguen siendo la opción preferida.
El consumo de cerveza sin alcohol creció un 4,6%, alcanzando los 3,3 millones de hectolitros y representando el 14% del total consumido. La mayoría de los establecimientos ya ofrecen cerveza 0,0%.
España se mantiene como el segundo mayor productor de cerveza de la Unión Europea, con una cifra récord de 41,52 millones de hectolitros en 2025, un aumento del 0,5% respecto al año anterior. A nivel mundial, ocupa el octavo puesto, con un crecimiento del 8% en sus exportaciones.
Las importaciones de cerveza se redujeron un 4%, siendo Bélgica el principal proveedor, seguido de Portugal y Francia.




