La historia de Bodegas Figuero, una referencia en la Ribera del Duero, comenzó hace 25 años, impulsada por el sueño de José María García y Milagros Figuero. Este mes, la bodega no solo celebra su cuarto de siglo, sino también el 90 cumpleaños de José María, quien sigue activamente involucrado en la gestión diaria de la empresa.
Un momento crucial en la trayectoria de la familia fue el 4 de abril de 2001, fecha de la fundación de la bodega, que coincidió con el 65 cumpleaños y la jubilación de José María. Para celebrar este hito, sus hijos le obsequiaron un viaje a Tenerife junto a su esposa, Milagros Figuero. Este fue su primer vuelo, convirtiendo la experiencia en un recuerdo inolvidable.
Durante su estancia en Tenerife, la pareja se hospedó en el icónico Hotel Botánico en Puerto de la Cruz. Realizaron excursiones diarias para explorar la isla, quedando cautivados por sus paisajes y su singular gastronomía. Esta conexión con Canarias, que José María aún atesora, se ha mantenido a lo largo de los años.
El año 2026 es especialmente significativo para Figuero, ya que se suman varios hitos: los 25 años de la bodega, el 90 cumpleaños de José María y el aniversario de aquel primer viaje a Canarias. La empresa ha sabido evolucionar y adaptarse a las nuevas tendencias de consumo, manteniendo la esencia de su fundador. El vino Milagros, un homenaje a Milagros Figuero, es un claro ejemplo de su compromiso con la calidad.
Aunque en 2001 no anticipaban la importancia de su vínculo con Canarias, hoy los vinos Figuero gozan de gran reconocimiento y consumo en el archipiélago, con una notable presencia en el mercado y la hostelería. Esta relación perdurable asegura que Canarias ocupe un lugar especial en el corazón del empresario, quien valora el aprecio de sus vinos en la gastronomía local.




