Las regiones de Canarias y Euskadi han unido fuerzas para enviar una misiva a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. En ella, expresan su descontento por la «falta de diálogo, coordinación y planificación» por parte del Gobierno de España en la implementación del Pacto Europeo sobre Migración y Asilo, que entró en vigor el pasado 12 de junio. Los líderes de ambas comunidades, Fernando Clavijo (Canarias) y Imanol Pradales (Euskadi), solicitan una participación efectiva de las comunidades autónomas en la preparación, aplicación y seguimiento de los planes estatales.
La consejera de Presidencia de Canarias, Nieves Lady Barreto, detalló que ambas regiones presentan realidades distintas pero complementarias: Canarias como punto clave de la ruta atlántica, considerada la más peligrosa, y Euskadi como frontera norte y zona de tránsito. Ambas administraciones argumentan que el nuevo marco migratorio europeo no puede ser aplicado sin tener en cuenta a los territorios que sufrirán directamente sus consecuencias.
Barreto enfatizó la necesidad de Canarias de recibir «información precisa, previa, planificación compartida, financiación suficiente y protocolos claros» para gestionar un fenómeno que considera «una situación estructural que llegó para quedarse» y que requiere una respuesta «estructural, estable y compartida».
La consejera recordó los esfuerzos de Canarias por trasladar sus necesidades migratorias al Gobierno central durante los últimos tres años, mencionando como ejemplo el impulso del archipiélago para la modificación legal que permite la distribución de menores migrantes no acompañados entre comunidades autónomas. La carta a Bruselas surge de la preocupación por la elaboración de los planes estatales sin consultar a Canarias, la comunidad que más migrantes acoge en España.
Barreto resumió la alianza con Euskadi como una unión de «frontera sur de Europa» y «frontera norte de España», destacando la preocupación compartida por la gestión del pacto migratorio y la necesidad de que el Estado involucre a las comunidades autónomas en su desarrollo. La misiva también expresa inquietud por la falta de una «traducción interna clara» del mecanismo europeo de solidaridad dentro de España.




