La estadística oficial refleja un descenso del 32,16% en comparación con los registros de 2016. Esta tendencia sitúa a Canarias como la segunda comunidad autónoma con mayor caída en la natalidad, contrastando con el ligero incremento observado a nivel nacional.
El saldo vegetativo continúa siendo negativo, ya que el número de defunciones supera ampliamente al de nacimientos. En lo que va de año, se han contabilizado más de 10.000 fallecimientos en las Islas, mientras que la media de alumbramientos se mantiene en niveles reducidos.
Respecto al perfil de las madres, el grupo de edad predominante se sitúa entre los 30 y 34 años. Aunque la maternidad en edades más avanzadas sigue presente, el descenso generalizado se vincula a factores estructurales y económicos que afectan a la región desde hace años.
Expertos en sociología señalan que este fenómeno no es coyuntural, sino el resultado de una transformación social y económica iniciada a finales del siglo pasado, agravada por crisis financieras y periodos de inestabilidad económica que han condicionado los proyectos vitales de la población.




