Bosques canarios capturan un 25% más de carbono de lo estimado

Un estudio revela que las masas forestales del archipiélago almacenan más carbono del que se creía, ofreciendo una defensa clave contra el cambio climático.

Imagen genérica de un frondoso bosque canario con luz solar filtrándose entre las hojas.
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Imagen genérica de un frondoso bosque canario con luz solar filtrándose entre las hojas.

Los bosques de Canarias capturan un 25% más de carbono de lo que se creía, según un nuevo estudio que utiliza una metodología avanzada para mapear el almacenamiento en las islas.

En medio de un verano marcado por incendios y récords de calor, los bosques de Canarias ofrecen una noticia positiva frente al cambio climático. Un estudio reciente publicado en la revista Carbon Balance and Management estima que las masas forestales del Archipiélago, que cubren unas 112.735 hectáreas, almacenan 10,26 millones de toneladas de carbono. Esta cifra representa un 25% más de lo calculado previamente por el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) en su inventario forestal de 2020.
Los bosques son una defensa fundamental contra el calentamiento global. Mediante la fotosíntesis, absorben dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera, liberan oxígeno y retienen el carbono en su madera, ramas, corteza y raíces durante décadas o siglos. La novedad de esta investigación, en la que han colaborado científicos de la Universidad de La Laguna (ULL), la Universidad Johann Wolfgang Goethe (Alemania) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), radica en su metodología. Han generado mapas de alta resolución (50x50 metros) que permiten conocer la cantidad de carbono almacenado en cualquier tipo de bosque y punto de Canarias.

"Esta herramienta podría ser muy útil para una gestión forestal sostenible, los servicios ecosistémicos, la conservación de la biodiversidad y la política climática regional."

Rüdiger Otto · Profesor del Departamento de Botánica, Ecología y Fisiología Vegetal de la ULL y primer autor del estudio
Los resultados indican que La Palma es la isla con mayor almacén de carbono (4,14 millones de toneladas, casi el 40%), seguida por Tenerife (37,5%) y La Gomera (12,4%). Gran Canaria y El Hierro custodian alrededor del 5% cada una. Las islas de Lanzarote y Fuerteventura fueron excluidas por la ausencia de masas forestales significativas.
Los pinares canarios son los principales almacenadores de carbono (57,1%), seguidos por los bosques de hoja perenne como la laurisilva y el monteverde (37%). Las plantaciones de especies exóticas (pino radiata, eucalipto) representan un 5%, y los bosques termófilos, debido a su degradación, apenas un 1,1%. La laurisilva destaca como el ecosistema que más carbono almacena, especialmente en el Parque Nacional de Garajonay en La Gomera, con niveles comparables a bosques tropicales.
El estudio ofrece una instantánea del carbono almacenado, pero no especifica si un bosque actúa como sumidero activo. Si bien los bosques normalmente compensan las emisiones, el calor extremo y la alta humedad pueden mermar esta capacidad a nivel global, acelerando la descomposición y liberando CO2. Los bosques más jóvenes tienden a captar carbono más rápidamente que los maduros, aunque estos últimos hayan acumulado más a lo largo del tiempo.
El investigador Rüdiger Otto señala la importancia del agua como recurso limitante y advierte que el aumento de temperaturas puede incrementar la evapotranspiración, reduciendo la disponibilidad de agua y afectando la capacidad de captación de carbono. Propone proteger las masas forestales con árboles de mayor tamaño y cuantificar el carbono almacenado para estimar pérdidas por cambios en el uso del suelo, como la construcción de infraestructuras. Esto también ayudaría a identificar el potencial de secuestro en zonas en diferentes etapas de sucesión ecológica, siendo útil para proyectos de restauración.