La Consejería de Política Territorial de Canarias ha puesto en marcha una iniciativa para transformar el diseño de calles, plazas y espacios públicos, priorizando la integración de la vegetación autóctona. El objetivo es convertir el verde en una 'infraestructura' esencial para crear ciudades más habitables, saludables y preparadas ante el cambio climático.
Esta propuesta busca solucionar problemas como la falta de sombra en verano y las inundaciones por lluvias intensas, comunes en muchos núcleos urbanos del archipiélago debido al crecimiento rápido y la excesiva presencia de cemento. La renaturalización urbana pretende recuperar servicios ecosistémicos, mejorar la calidad ambiental y reducir las temperaturas.
“"Es como si el botánico o el jardinero se pusieran a tu lado y te ayudaran a diseñar los espacios públicos."
La iniciativa va más allá de plantar árboles; se centra en la elección de especies adecuadas según su ubicación, necesidades hídricas, sombra proyectada y contribución al confort climático. Se busca incorporar una 'infraestructura verde y azul multifuncional' al planeamiento urbanístico, creando 'refugios climáticos' para combatir las altas temperaturas.
El proyecto se apoya en varios instrumentos técnicos, incluyendo el Manual para el ajardinamiento urbano de Canarias, una guía para oficinas municipales y administraciones públicas, ya distribuida a todos los cabildos y ayuntamientos. También se ofrece una píldora técnica con tipologías y orientaciones para diferentes intervenciones urbanas.
Otro pilar fundamental es el Catálogo de vegetación autóctona para los entornos urbanos de Canarias, dividido en tomos para costas y medianías/cumbres. Este catálogo guía la selección de especies nativas por su eficiencia hídrica, resiliencia climática y valor identitario, adaptándose a la diversidad de cada isla.
Además, se ha desarrollado un visor web interactivo que permite consultar información georreferenciada y detectar oportunidades para corredores ecológicos, aplicando ciencia y datos a la planificación.
Una experiencia piloto se está llevando a cabo en la Avenida de los Menceyes en Candelaria, Tenerife, para evaluar la combinación de vegetación autóctona, sombra, mejora del suelo y permeabilidad en un entorno real. Este proyecto subraya la necesidad de que Canarias ordene su territorio considerando sus límites ambientales.
La iniciativa, alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Agenda Urbana Española, incorpora una insignia propia con ocho hojas, representando las islas bajo un árbol común, simbolizando protección, resiliencia y confort.




