El encarecimiento de los combustibles en Canarias es notablemente superior al del resto de España, con un alza acumulada del 20,7% en los primeros seis meses de 2026. A pesar de un ligero alivio en junio, donde los precios bajaron un 4,4% respecto a mayo, la tendencia general sigue siendo alcista, afectando significativamente a los hogares y empresas del Archipiélago.
La brecha entre la subida de precios en Canarias y la registrada en otras comunidades autónomas es considerable, ya que ninguna de las otras 16 regiones ha alcanzado un incremento de dos dígitos en el mismo periodo. Este aumento en la gasolina y el diésel ha contribuido a que el IPC general se sitúe en el 3,4% en junio, superando las recomendaciones del Banco Central Europeo.
Los transportes son uno de los sectores más afectados, con un encarecimiento del 8,3% en Canarias, la mayor subida de toda España. Otras categorías como restaurantes y alojamientos han subido un 5,2%, y las bebidas alcohólicas un 3,7%, anticipando el impacto de la temporada estival.
Aunque el traslado masivo de estos costes a bienes y servicios aún no es evidente, la inflación subyacente se mantiene en un 2,5%. El conflicto en Oriente Próximo ha reavivado la preocupación por una posible crisis inflacionaria, similar a la experimentada tras la guerra en Ucrania, que tardó hasta doce meses en reflejarse plenamente en la cesta de la compra.
Las medidas de alivio implementadas por el Gobierno regional, como la aplicación del tipo cero del IGIC sobre los combustibles y el incremento de la devolución del impuesto a agricultores y transportistas, han mitigado parcialmente la escalada. Sin embargo, su efecto es más limitado en Canarias debido a una menor carga impositiva habitual en comparación con la Península.
Las ayudas regionales, prorrogadas hasta el 30 de septiembre, podrían necesitar mantenerse durante agosto, ya que la evolución de la inflación sugiere que las medidas no son suficientes para contener completamente el alza acumulada de los precios.




