La Federación G3A, en colaboración con ACAT Tenerife, organizó esta manifestación que, aunque no alcanzó las 500 autocaravanas esperadas, logró reunir a 423 vehículos. El evento se considera una de las movilizaciones más significativas y exitosas del colectivo en Canarias, evidenciando la necesidad de expresar sus críticas y reivindicaciones de manera unida.
La protesta principal tuvo lugar el sábado, con un recorrido en hilera que pasó por diversas localidades como Granadilla, Los Abades (Arico), Candelaria (rambla de Los Menceyes) y Santa Cruz de Tenerife, con retorno por el mismo itinerario. Se establecieron puntos de reagrupamiento para garantizar la seguridad y visibilidad de la marcha. Previamente, el viernes se realizó una concentración en la estación de servicio El Gomero, en San Miguel de Abona.
“"Esta manifestación prueba la necesidad que sentían de exponer sus críticas y reivindicaciones, siempre desde la unidad y sin protagonismos individuales."
Los participantes, que coordinaron la movilización con las autoridades, documentaron el éxito de la convocatoria con numerosos vídeos. El objetivo central era reforzar la voz del colectivo y destacar sus exigencias. Entre las principales quejas, expresadas con pancartas y constantes pitadas, se encuentra la creciente escasez de aparcamientos y zonas adecuadas para este tipo de vehículos, incluyendo lugares para evacuar aguas residuales.
También denuncian restricciones impuestas por los ayuntamientos, que limitan los aparcamientos a dimensiones que impiden el estacionamiento de autocaravanas y furgonetas grandes. El colectivo se queja de una “persecución creciente” y de desalojos repetidos, como uno reciente en el municipio de Candelaria. Por ello, exigen el fin de esta situación, argumentando que, lejos de ser un problema, representan una oportunidad económica para las localidades que los acogen, ya que dinamizan el consumo y respetan los entornos.




