El técnico del CD Tenerife ha expresado que el reciente ascenso a la categoría Hypermotion representaba un escenario de “todo o nada”, donde no conseguir el objetivo habría sido considerado un fracaso. Este logro marca el quinto ascenso en su carrera profesional y el segundo con el equipo tinerfeño, ambos hacia la misma división.
“"La diferencia es que en el ascenso anterior me llené de alegría; el viernes, lo que hice fue vaciarme de angustia, presión y responsabilidad."
El entrenador subrayó la gran actuación de sus jugadores en el partido decisivo contra el Barakaldo, que culminó en una victoria más, elevando a 21 el total de triunfos del equipo. Respecto a la celebración, resaltó la emotividad de ver a los futbolistas con sus familias y a la afición, reconociendo el esfuerzo colectivo para alcanzar la meta.
Con contrato para la próxima temporada, el técnico confirmó su continuidad y enfatizó el valor de haber conseguido el ascenso con tres jornadas de antelación. Advirtió sobre el riesgo de estancarse en la categoría si no se lograba el objetivo en el primer intento, citando experiencias de otros equipos de ciudades importantes.
De cara al futuro, el entrenador se mostró convencido de la necesidad de realizar fichajes de nivel para que el CD Tenerife siga progresando en el fútbol profesional. Reconoció la exigencia de la afición tinerfeña, que siempre espera ver al equipo en lo más alto o luchando por ascender, una responsabilidad que asume plenamente.
“"Todo lo que no fuera ascender iba a ser un fracaso."
Finalmente, el técnico destacó la singularidad del reto del CD Tenerife, que implicaba una gran responsabilidad económica y la dicotomía de un “sí o no” al ascenso. Afirmó que, a diferencia de otros clubes que juegan finales, para ellos las consecuencias de una derrota eran absolutas, lo que hacía del ascenso una obligación.




