El equipo blanquiazul, que llegaba con ventaja tras el encuentro de ida, mantuvo una estructura defensiva sólida durante la primera mitad en el Estadi Johan Cruyff. A pesar de las intervenciones del guardameta visitante, el marcador se mantuvo sin goles hasta el descanso.
Tras la reanudación, el conjunto local logró romper la igualdad en el minuto 52 con un remate de cabeza. El segundo tanto llegó poco después, igualando la eliminatoria, mientras que el tercer gol definitivo se produjo en los instantes finales del choque.
A pesar de la derrota, el equipo dirigido por el cuerpo técnico blanquiazul cierra una temporada destacada, habiendo logrado el segundo puesto en el Grupo 7 de la División de Honor y alcanzando los cuartos de final de la Copa del Rey.




