La undécima campaña consecutiva del equipo en la élite del fútbol nacional ha sido doblemente histórica. Tras la fusión con el CD Tenerife, el equipo no solo ha mostrado un rendimiento excepcional, sino que ha batido sus propios récords. La escuadra, dirigida por Eder Maestre y Yerai Martín, se ha consolidado como la menos goleada y la que menos partidos ha perdido en la historia del club en Primera División.
El cuarto puesto obtenido en la clasificación iguala la mejor posición histórica de la entidad, lograda previamente en las temporadas 17/18 y 18/19. Con 54 puntos, el equipo blanquiazul comparte el registro de puntos absolutos con otras campañas, pero destaca por su promedio de unidades por jornada, el más alto en la historia del club en la liga.
La solidez defensiva ha sido una de las claves del éxito, con solo 22 goles encajados en 30 partidos. Jugadoras como Noelia Ramos y Nay Cáceres, junto a una defensa experimentada, han sido fundamentales. La defensa ha sido notablemente más fuerte que en temporadas anteriores, como la 17/18 (33 goles) y la 24/25 (36 goles).
El número de derrotas también se ha reducido a un mínimo histórico, con solo cuatro partidos perdidos frente a rivales como el Barcelona (dos veces), el Real Madrid y el Eibar. Este registro supera al anterior mínimo de ocho derrotas en las temporadas 17/18 y 21/22.
A pesar de la fortaleza defensiva, el equipo no renunció al ataque, anotando 49 goles a favor, la tercera mejor marca histórica. Si bien la cifra pudo ser mayor, la temporada también estuvo marcada por la dificultad de Paulina Gramaglia para afinar la puntería y las lesiones de Carlota Suárez, quien a pesar de todo anotó siete tantos.
Como visitante, el equipo también ha mostrado una mejora significativa, igualando su mejor registro de 27 puntos lejos de casa, conseguido en las temporadas 17/18 y 18/19. Solo cedieron ante el Barcelona y el Real Madrid.




