El portero gijonés Dani Martín Fernández (Gijón, 1998) se ha consolidado como el fichaje más destacado de la temporada para el CD Tenerife, demostrando una habilidad excepcional para detener penaltis. Su racha actual, con tres lanzamientos neutralizados en un corto periodo, supera registros anteriores en el club.
Estas intervenciones han sido providenciales, contribuyendo significativamente a los objetivos del equipo. El último precedente comparable en el club fue el de Edgar Badia, quien detuvo dos de cinco penaltis consecutivos. A pesar de que otros jugadores como Jesús de Miguel o Nacho Gil puedan acaparar más atención, Martín ha demostrado ser un futbolista decisivo en momentos clave.
“"No estaba para jugar; estaba para cogerme una baja indefinida. Salía de entrenar y solo tenía ganas de meterme en la cama. No sé si fue una depresión, pero lo pasé muy mal."
Entre los penaltis detenidos, destacan el que neutralizó al Real Madrid Castilla, crucial para asegurar una victoria frente a un rival directo por el ascenso; el parado a Osasuna Promesas en el Heliodoro, que mantuvo tres puntos vitales en casa; y el más reciente, ante el disparo de Sofiane, que mantuvo la ventaja del CD Tenerife.
Lo sorprendente es que Martín no era considerado un especialista en esta faceta. Sus registros personales indican que pasaron más de cinco años sin detener un penalti antes de su actual racha. En 2017, cuando militaba en el Sporting de Gijón B, detuvo dos, uno contra el Real Unión y otro frente al Numancia en la Copa del Rey. Su último acierto en partido oficial fue en 2018 contra el Rayo Majadahonda, y en un amistoso con el Real Betis frente a Colo Colo hace tres años y medio.
La actual racha de Martín Fernández, con dos paradas en el Heliodoro y una en el José Fouto, se atribuye a su excelente estado personal. Recientemente padre, el jugador relató en EL DÍA las dificultades que atravesó un año antes en el Eldense. Al llegar al CD Tenerife, Dani solicitó un contrato de tres temporadas para establecerse, eligiendo Candelaria como su residencia y encontrando un ambiente de acogida excepcional.
Desde joven, Dani identificó en sí mismo cualidades como el instinto y la capacidad de trabajo, que ha cultivado a lo largo de su carrera, aprendiendo de referentes como Buffon. En el CD Tenerife ha encontrado un rol relevante y una buena relación con su compañero Gabri de Vuyst. Respecto a los penaltis, Martín confiesa que se guía por la intuición más que por el estudio detallado de los lanzadores, buscando siempre el éxito en cada intervención.




