Manifestación en Tenerife por el derecho a la vivienda y contra la especulación

El Sindicato de Inquilinas convoca una protesta el 27 de junio en La Laguna para exigir medidas contra la crisis habitacional.

Imagen genérica de una manifestación por el derecho a la vivienda en Canarias.
IA

Imagen genérica de una manifestación por el derecho a la vivienda en Canarias.

El próximo 27 de junio, el Sindicato de Inquilinas de Tenerife ha convocado una manifestación en La Laguna para defender el derecho a la vivienda y denunciar la especulación inmobiliaria.

El Sindicato de Inquilinas de Tenerife ha convocado una manifestación para el próximo 27 de junio con el objetivo de defender el derecho a la vivienda y denunciar el avance de la especulación inmobiliaria. Según el sindicato, esta especulación continúa expulsando a vecinos, trabajadores y familias de sus barrios y municipios.
La movilización se centrará en La Laguna, un municipio que, según el comunicado emitido por el sindicato, simboliza claramente el impacto de la crisis habitacional que atraviesa Canarias y las lógicas especulativas asociadas. Esta iniciativa surge en un contexto de emergencia habitacional cada vez más grave en las islas, donde el acceso a una vivienda digna se ha convertido en una preocupación primordial para la clase trabajadora.
El Sindicato critica que el sistema habitacional actual responde a una lógica estructural subordinada a la rentabilidad económica, la inversión especulativa y la mercantilización del territorio, priorizando el beneficio privado sobre el derecho fundamental a la vivienda.
Entre las principales demandas de la convocatoria se encuentra la declaración inmediata de zonas tensionadas y la aplicación de un tope al alquiler en municipios como La Laguna o Santa Cruz de Tenerife, donde el encarecimiento de la vivienda está provocando la expulsión de residentes y familias trabajadoras.
Asimismo, se aboga por una política efectiva de recuperación de vivienda vacía, especialmente la acumulada en manos de grandes tenedores, mediante mecanismos de presión fiscal e incremento de impuestos para incentivar su incorporación al mercado residencial. El sindicato rechaza modelos como la bolsa de vivienda vacía del Gobierno de Canarias, que considera basada en la voluntariedad y en incentivos fiscales insuficientes.
La organización también reclama la prohibición de la compra de segundas residencias por parte de capital especulativo, tanto nacional como extranjero, argumentando que el territorio y la vivienda no deben ser meros activos financieros. Se considera imprescindible una ampliación decidida del parque público de vivienda, priorizando su función social y su destino a alquiler asequible o vivienda protegida.
La movilización del 27 de junio busca generar un nuevo espacio de presión social y organización colectiva frente a un modelo habitacional que, según el Sindicato de Inquilinas, beneficia la especulación en detrimento del derecho a la vivienda.