Un estudio interuniversitario desarrollado en el marco del Proyecto Rubicón por la Universidad de La Laguna y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria ha documentado un caso de enfermedad ósea de Paget en el esqueleto de un hombre adulto enterrado a comienzos del siglo XV en San Marcial de Rubicón, en Lanzarote. Este hallazgo representa el primer asentamiento europeo permanente de Canarias y uno de los primeros ejemplos arqueológicos de esta enfermedad fuera de Europa.
La investigación, publicada en la revista International Journal of Paleopathology, analiza cómo esta enfermedad crónica pudo afectar a un individuo en el contexto de las primeras décadas de la expansión colonial europea por el Atlántico. El estudio amplía el registro geográfico de la condición y ofrece una visión sobre las consecuencias corporales de una enfermedad de larga duración en una población de frontera.
El individuo estudiado, denominado Individuo 10, fue recuperado en un área funeraria excavada en 2023. Se trata de un hombre de más de 40 años, cuyo esqueleto casi completo presentaba alteraciones como el engrosamiento del cráneo, formación de nuevo tejido óseo, curvatura de húmero y fémur, fusión sacroilíaca y artrosis avanzada. El análisis combinó observación macroscópica, radiografías, tomografía computarizada y ADN antiguo.
Los resultados revelaron una remodelación ósea acelerada y desorganizada compatible con la enfermedad de Paget poliostótica. Esta patología altera el proceso de renovación ósea, produciendo huesos más gruesos, deformados y frágiles. Tras un diagnóstico diferencial, el patrón de lesiones es más compatible con esta enfermedad crónica.
Las deformaciones y el deterioro articular sugieren una carga desigual mantenida y ajustes biomecánicos, aunque los restos no permiten determinar el nivel de dolor o limitación funcional. El desarrollo pronunciado de las inserciones musculares en los brazos podría relacionarse con actividades habituales, pero no identifica tareas concretas ni el uso de apoyos.
El enterramiento siguió el patrón general del cementerio, sin ajuar ni tratamiento mortuorio diferenciado, indicando que el individuo no recibió un trato especial. El análisis de ADN mitocondrial identificó el haplogrupo X2c1, compatible con ascendencia materna europea, aunque los datos de ADN nuclear fueron insuficientes para estudiar la susceptibilidad genética.
San Marcial de Rubicón, fundado en 1402, aporta con el Individuo 10 una evidencia bioarqueológica temprana de la enfermedad de Paget en un escenario colonial atlántico. El equipo investigador incluyó especialistas de la ULL, la ULPGC, la Universiteit Leiden y Baraka Arqueólogos S. L., coordinado por Jared Carballo-Pérez y con participación de Selene Rodríguez-Caraballo, Rosa Fregel, Esther Chávez-Álvarez, entre otros.




