Según un experto en la materia, las causas de este incremento son diversas, incluyendo la saturación de los servicios públicos de salud y la necesidad de mejorar la prevención en las empresas. El foco principal se sitúa en las bajas por contingencia común, que son emitidas por los centros de salud.
En Canarias, no solo se registran más procesos de baja, sino que también su duración es significativamente mayor. Un dato preocupante es que una de cada cuatro bajas laborales en las islas se debe a patologías psiquiátricas, un porcentaje diez puntos superior a la media nacional, que se sitúa en el 14%.
“"La frase 'me voy a coger la baja' ha calado profundamente en el ámbito cultural, como si solo dependiera de la voluntad del trabajador, cuando son los profesionales médicos quienes determinan la existencia de una patología."
El experto subraya que una baja médica requiere una patología que impida realizar el trabajo. Sin embargo, en ocasiones, se recurre a la baja para atender problemas no relacionados con la salud, lo que se denomina el “efecto refugio”. Aunque no se habla de fraude, esta práctica contribuye a la ineficiencia del sistema.
Las patologías psiquiátricas son difíciles de objetivar, lo que puede llevar a que se utilicen para encubrir otras situaciones. A pesar de que casi el 80% de los trabajadores acuden a su puesto diariamente, un 4% son reincidentes en las bajas, lo que afecta la eficiencia del sistema.
“"En Canarias hay un 4% de trabajadores que son reincidentes y cogen dos, tres o más bajas al año."
Se ha debatido sobre la penalización de las bajas médicas, pero existe una ley de 2022 que protege al trabajador contra la discriminación por motivos de salud. Los sindicatos, por su parte, atribuyen el alto índice de bajas a las condiciones laborales, aunque el experto insiste en que el problema se concentra en la enfermedad común y patologías no relacionadas con la actividad laboral.
La diferencia en la gestión de las bajas entre Canarias y otras comunidades como Andalucía o Valencia es notable. Mientras que en Andalucía se responde al 98% de las propuestas de alta de las mutuas, en Canarias solo se hace de forma adecuada en el 28% de los casos. Esta disparidad se atribuye a la falta de personal sanitario y a una menor colaboración con las mutuas en las islas.
“"Las mutuas no tenemos interés económico en reducir los procesos, gestionamos dinero público."
El experto enfatiza que el problema es multifacético, involucrando tanto a los trabajadores que abusan del sistema como a la necesidad de que todos los actores pongan recursos para hacerlo más eficiente. La agilidad en los procesos y la curación del paciente son prioritarias, sin generar un coste excesivo para las arcas públicas.