El emblemático colegio de María Jiménez, ubicado en el barrio a las puertas de Anaga, ha sido transformado en la sede social de la murga infantil Sofocados, institución fundada hace cuarenta y cuatro años por Jesús Manuel Tosco Lorenzo, conocido como ‘El Compi’. La rehabilitación de esta infraestructura, que sirvió como cuartel general de la murga durante años a pesar de sus precarias condiciones, ha durado un año y ha supuesto una inversión cercana a los medio millón de euros.
El concejal de Patrimonio, Javier Rivero, destacó el cariño puesto en las obras y el cumplimiento de los plazos, subrayando la importancia de cuidar la cantera del Carnaval. Se espera que el inmueble sea entregado a finales de julio, una vez finalizadas las últimas instalaciones eléctricas, para que la murga pueda iniciar los ensayos de cara al Carnaval de 2027.
El proyecto ha recuperado integralmente el edificio, preservando su valor dentro de la memoria colectiva del barrio. El interior ha sido rediseñado para albergar una amplia sala de ensayos accesible en la planta baja, equipada con baño adaptado, y varias dependencias para talleres, costura y almacenaje en la planta alta. La intervención se ha realizado en estrecha colaboración con la directiva de Sofocados para adaptar los espacios a sus necesidades.
Una de las estancias principales rinde homenaje a Jesús Tosco, fundador de Sofocados, fallecido hace casi veinticuatro años, con un fresco que preside el espacio. La recuperación de la antigua escuela no solo moderniza las instalaciones, sino que también refuerza la cohesión social del barrio, ofreciendo a los niños un lugar de convivencia y crecimiento personal.
La murga infantil, que durante las obras ensayó provisionalmente en la sede de la Asociación de Vecinos, recuperará un espacio concebido para ellos. Se espera que la inauguración oficial coincida con el 25 de julio, fecha en la que se conmemora el fallecimiento de ‘El Compi’, consolidando este lugar como el hogar de futuras generaciones de murgueros.




