El CD Tenerife y su reglamento: Sanciones por faltas graves y leves

El club blanquiazul detalla las multas y suspensiones aplicables a los futbolistas por conductas privadas y profesionales.

Imagen genérica de un balón de fútbol sobre césped con la red de portería desenfocada.
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Imagen genérica de un balón de fútbol sobre césped con la red de portería desenfocada.

El CD Tenerife aplica un estricto régimen interno que detalla las sanciones para los futbolistas, incluso por conductas privadas que generen escándalo o sean delictivas.

El CD Tenerife mantiene un silencio público sobre el caso del futbolista Maikel Mesa, pero su reglamento interno establece las consecuencias para las conductas reprobables. Aunque los hechos delictivos ocurridos fuera del horario laboral son un quebranto grave del código disciplinario, el club no puede proceder a un despido inmediato. La sanción más severa contemplada en el reglamento vigente para este tipo de faltas es una multa económica de hasta 3.000 euros y una suspensión de empleo de diez días.
Según el reglamento de Régimen Interno del CD Tenerife, las conductas privadas que causen escándalo público o sean delictivas suponen una infracción disciplinaria. Sin embargo, no permiten la interrupción inmediata de la relación contractual. Esto significa que el club, presidido por Felipe Miñambres, deberá buscar una rescisión amistosa del contrato con Maikel Mesa, quien ya no contaba para el área deportiva tras su escasa participación la pasada temporada.
Fuentes de la institución han confirmado una reunión previa a la condena del futbolista por delitos de atentado y lesiones. La voluntad es encontrar un "arreglo que sea lo mejor posible" para todas las partes implicadas en este suceso.
El reglamento interno exige a los futbolistas del Tenerife asumir su rol de figuras públicas y mantener un comportamiento ejemplar, dado que representan a una entidad de gran reconocimiento en la isla. Las normas cubren desde la obediencia a técnicos y directivos, puntualidad y disciplina, hasta el cuidado del peso corporal y la documentación en regla.
Entre las faltas se incluyen la falta de notificación de ausencias laborales sin justificación probada, incorrección en el trato, no informar de cambios de domicilio o teléfono, y el "retraso culpable" en entrenamientos o desplazamientos, con un margen de cortesía de 10 minutos.
El club sanciona "actitudes ocasionales de menosprecio o altanería" hacia el entrenador, auxiliares o directivos, así como el "uso negligente" del material o el uso de marcas competidoras de las oficiales. Durante las vacaciones, los jugadores deben cumplir el plan de entrenamientos específico y seguir las recomendaciones médicas para prevenir lesiones.
Las infracciones graves incluyen la falta habitual de aseo personal que genere quejas, no usar los equipajes facilitados en actos oficiales, o no mantener el peso y porcentaje de grasa adecuados. También se considera grave el consumo habitual de tabaco y alcohol que perjudique la salud, salidas nocturnas abusivas, o retirarse a descansar tarde la víspera de un partido.
Otras faltas graves son la ocultación de enfermedades o lesiones, el incumplimiento del tratamiento prescrito, y la no asistencia a actos oficiales requeridos por el club con el preaviso adecuado. Tampoco se permite la participación no lucrativa en eventos deportivos sin autorización previa, ni declaraciones "injustificadas y gravemente falsas, injuriosas o maliciosas" contra el club, patrocinadores, directivos, técnicos o árbitros.
El uso de la imagen o el escudo del Tenerife sin consentimiento previo para beneficio propio está prohibido. Se consideran faltas de extrema gravedad la disminución voluntaria de rendimiento perjudicial para los resultados, las protestas airadas y violentas, y los gestos injuriosos que perjudiquen al club.
El reglamento, redactado inspirándose en códigos de otras entidades y añadiendo cláusulas para evitar comportamientos detectados como usuales (como la automedicación), prohíbe "actividades deportivas y no deportivas que supongan riesgo para la integridad física". También se censura el maltrato de palabra o agresión, el consumo de estupefacientes, la simulación de enfermedad y la participación en páginas de apuestas.
Se consideran muy graves las actuaciones dirigidas a predeterminar el resultado de un partido mediante precio, intimidación o acuerdos. El código detalla los castigos económicos para cada infracción, y según altos cargos del club, este reglamento se aplica rigurosamente, aunque las multas suelen aplicarse con sigilo y sin publicidad.