El conjunto lagunero, que finalizó quinto en la fase regular y fue semifinalista de la Copa del Rey, se medirá al Manacor, cuarto en la tabla y actual campeón copero. Esta eliminatoria, al mejor de tres partidos, comenzará en Tenerife, aunque el equipo balear cuenta con el factor cancha a su favor para los posibles segundo y tercer encuentros.
Uno de los pilares del Cisneros La Laguna esta temporada ha sido Víctor Andreu Ramón Flores, un receptor cubano de 24 años originario de Camagüey. En su primer año en España, Andreu se ha consolidado como uno de los jugadores más destacados de la liga, a pesar de las dificultades iniciales con los trámites de visado y la adaptación a un nuevo estilo de juego.
“"He tenido que aprender mucho de la forma de jugar de los europeos porque es muy diferente a la de los asiáticos. He tenido que adaptarme a esa picardía de juego."
El jugador, con una trayectoria que incluye ligas en Bulgaria, Albania, Portugal y China, se define como un “aprendiz eterno” y afronta estos playoffs con la máxima ambición. Su objetivo personal y el del equipo es llegar a la final y seguir mejorando cada día.
Por su parte, Nacho Roberts, colocador del Cisneros, subraya la “ilusión” del vestuario y la regularidad mostrada durante la temporada, que les ha permitido alcanzar su mejor clasificación histórica. Destaca la profundidad de la plantilla como clave del éxito, permitiendo rotaciones efectivas que se demostraron en partidos cruciales.
“"No me gusta hablar de favoritos en estos partidos. El favorito es el que acaba ganando. Se tratará de eso y queremos ser nosotros."
El entrenador Miguel Rivera se muestra confiado y asegura que su equipo no se siente inferior al Manacor. Reconoce la ventaja del factor cancha para los baleares, pero enfatiza la importancia de ganar el primer partido en casa para llevar la eliminatoria con ventaja. Rivera anticipa que la clave del enfrentamiento podría residir en la batalla entre el potente saque del Manacor y la sólida línea de recepción del Cisneros.




